CONSUMO DE LUZ

El recibo de la luz

Una de las claves para ahorrar en esta partida se basa en contratar la potencia y la tarifa que más se ajusten a las necesidades del usuario.

Reducir el importe de la factura de la energía eléctrica en el hogar es una de las manifestaciones más claras de que la economía doméstica y el cuidado del medio ambiente son, además de beneficiosos para todos, complementarios. La media de energía que consumen los hogares españoles se distribuye según sus usos: 30% de calefacción; 30% para el agua caliente; 10% en la cocina; 10% en iluminación, y un 20% para el funcionamiento de los restantes electrodomésticos.

No apagar las luces al salir de las habitaciones, mantener el termostato de la calefacción por encima de la temperatura necesaria o dejar que se acumule hielo en el interior del frigorífico son ejemplos frecuentes de consumo energético inútil.

Además, conviene contratar la potencia y la tarifa que más se ajusten a las necesidades domésticas. Por otra parte, el usuario ha de estudiar las características de la tarifa nocturna para analizar si le puede resultar rentable en el caso de que disponga de acumuladores de calor o si el horario de uso de los aparatos eléctricos se adecúa a este tipo de tarifa.

Siempre que sea posible, debe aprovecharse la iluminación natural de forma que se use luz artificial sólo cuando realmente se necesite. Sustituir las bombillas convencionales (incandescentes) por bombillas halógenas de bajo voltaje o por lámparas fluorescentes compactas también es una medida útil de ahorro. Proporcionan la misma iluminación, duran ocho veces más y ahorran hasta un 80% de energía.

Otra posibilidad para economizar consiste en instalar tubos fluorescentes en los espacios en los que se precise más luz y donde ésta permanezca encendida muchas horas como es el caso de la cocina, el baño... Aunque duran diez veces más que las lámparas incandescentes, hay que procurar no encenderlos y apagarlos constantemente, ya que se acorta su vida. Si la fluorescente va a estar apagada menos de 20 minutos, es mejor dejarla encendida.

La factura de la luz

Este recibo facilita al cliente información detallada sobre el consumo del periodo cobrado así como del gasto en el último año.

Una de las formas de controlar el presupuesto familiar se basa en el detenido estudio de las facturas que van llegando a casa como es el caso de los recibos de la luz, el teléfono, el gas y el agua.

En la factura de la luz el documento proporciona al usuario información detallada sobre su consumo de un periodo dedos meses, pero también sobre el gasto en el último año. El recibo, también refleja una media de consumo diario en los últimos doce meses. La factura, que debe tener muy clara la fecha de emisión y los teléfonos de atención al cliente, por si hubiera dudas, refleja con mucha claridad los conceptos que se cobran (potencia contratada, energía de día o de noche, impuestos, alquiler de equipos).

En el apartado de consumo, deben figurar las fechas entre las que se realiza la lectura del contador y los niveles marcados por este, tanto en la energía de día como de noche. Asimismo, suele incorporar la estructura de consumo, qué tanto por ciento del mismo se ha realizado en el periodo de día y cuanto en el de noche.

Potencia. La potencia contratada refleja los kilowatios de potencia del contrato, multiplicados por dos meses y por el precio del kilowatio al mes. En el término de energía de día debe reflejarse el consumo en kilowatios por el precio de esta unidad, en el término de energía de noche se registra lo mismo que en el apartado anterior. Asimismo figura el impuesto sobre la electricidad y el alquiler de equipos de medida (el contador). El importe viene gravado con el 16% de IVA.

Fórmulas para gastar menos luz

No laves tu ropa en pequeñas proporciones, júntala y carga tu lavadora con el máximo permisible.

A continuación vamos a indicar algunos consejos cuya puesta en práctica nos permitirá gastar menos energía y aliviar, de paso, la partida dedicada al recibo de la luz. Las recomendaciones que nos ayudarán a lograr nuestro propósito son las siguientes:

  1. El aislamiento adecuado de techos y paredes es fundamental para mantener una temperatura confortable en nuestros hogares. Aislar techos y muros expuestos al sol puede suponernos un ahorro de hasta un 30%.

  2. Debemos evitar mantener encendidos aparatos eléctricos si nadie los está usando. Por ejemplo la televisión, la radio o los equipos de música.

  3. Cuando estemos viendo la televisión es recomendable mantener bajos niveles de iluminación ya que no es necesaria una luz fuerte para contemplar la pantalla y además evitaremos los reflejos en la pantalla economizando energía.

  4. No es recomendable lavar la ropa en pequeñas proporciones, es mejor esperar para cargar la lavadora con el máximo permisible.

  5. Plancharemos la ropa que requiera de menos a más calor y, en cada ocasión, plancharemos la mayor cantidad de ropa posible. Como medida imprescindible, no dejaremos la plancha conectada si no es necesario.

  6. El refrigerador es uno de los principales consumidores de energía eléctrica en el hogar. Por esta razón, es aconsejable comprobar que la puerta selle perfectamente, colocando una hoja de papel entre ésta y el cuerpo del refrigerador. Evitaremos también que escape el frío abriendo la puerta lo menos posible.